Kissmocracy

#MUA

Orlando Luis Pardo Lazo

¿A qué saben los besos de los comunistas? ¿El despotismo es causa clínica de halitosis? ¿La fidelidad acumula sarro? ¿La demagogia es fuente sana de saliva socialopositiva? ¿La gingivitis es un trauma higiénico o acaso histórico?

En fin, que voy a contaros una historia, heterolectores de mala muerte.

Hace como diez años, uno de los peores periodistas cubanos (cosa más que difícil de determinar en la Isla, dado lo rapaz de la competencia entre el gremio oficial), Guillermo Cabrera Álvarez, aquejado por entonces de infantilismo de izquierda, con agravantes poéticos de El Lado Oscuro del Corazón (un tipo de subielización benedittiana), lanzó en plena prensa presa cubana una convocatoria para besarse a la sombra un tanto siniestra de la Plaza de la Revolución.

Y allá iban a ir sus tecleros con halo de duendes lectores, y hasta se creían seres libres al menos en una columna mínima del periódico (peórdico) Juventud Rebelde.

Ah, pero el 2004 (creo) era una época de guerra imperialista y peligro impostergable de invasión insular, como de costumbre, y la mismisísima policía política acaso tuvo que acercarse y cercar a nuestro Guillermo Cabrera malo, para explicarle entre compañeros que aquella manifestación espontánea estaría bien en el cruel capitalismo, para tumbar los establishments explotadores, pero que en la Cuba de la alegría forzosa no tenía sentido mostrarse tan enamorados en público, mucho menos un Día del Amor (ese remanente burgués que debía ser sustituido por el Día del Piropo Proletario, el 17 de mayo, es sólo un ejemplo).

Además, Willy, coño, que tú no eres nuevo en esta jugada, podrían presentarse provocaciones del enemigo intestino, papito, sobre todo por parte de los periodistas independientes que no estuvieran ya presos desde marzo de 2003 (es sólo otro ejemplo).

Lo cierto es que los jóvenes comprometidos cubanos se quedaron con los labios al aire. Nunca se supo qué pasó. Todavía hoy no se sabe. Cabreralabaza, calabazálvarez, a besarse cada cual a su casa, cabroncitos. O en Caracas, qué carajo, pero váyanse a babosear bien lejos del espacio público de mi país.

Ah, pero lo cierto, también, es que más jala un par de labios divinos que una carreta de tanques de guerra entre el MINFAR y el MININT, así que allá vamos de nuevo esta tarde de orgullo maricombre, sáfico y seráfico y zafio llegado el caso, a cogernos el pico libremente con devoción, con unción de tun-tun-quién-es, abre esa muralla marxterialista de mierda, man, allá vamos a besar al que nos guste de sólo mirarlo o mirarla o ambos, a reír y abrazarnos en el primer territorio no totalitario de Cuba (la Sala Policaliente “Ramón Fonst”, frente a la cutre Terminal de Ómnibus Nacionales, 5pm), esta vez por suerte ya sin la tutela del fiel finado Cabrera Álvarez, ni los espías de ningún órgano de prensa aplanado por un botazo marcial del poder.

Hoy, entre los mil y un carritos Geely de los seguratas ascetas, entre sus camisitas de holán chino y sus celulares que no les sirven ya para nada, prestos para la represión en plena besada, bajo la lluvia de junio con la lengua afuera o esquilmados por el sol sub-socialista de la post-revolución cubana hoy, hoy juro que la convocatoria del Proyecto Arcoiris tendrá su clímax tras haberle dado la vuelta a la blogosfera cubana en 80 hits.

Hoy todos seremos de todo: incluso anti-capitalistas, si así lo piden estos activistas LGBT. Porque, aunque se empeñen en ignorarlo, hasta el anti-capitalismo en Cuba es irreverentemente contrarrevolucionario, de manera que los jardines del boca-a-boca serán pasto para el deseo y la tensión, para el pánico y la tolerancia, para quitarnos el pica-pica y soltarnos a boquejarro alguna que otra verdad (y algotra que una mentira, claro: miénteme más, mi cielo, mira que hoy me hace tu maldad, feliz), para mirarnos de cara a culo, con fe y con falos, sin tapujo y sin ansia, y también un poquito para fugar, y ojalá que también para jugar, y para enjugarnos las lágrimas de sentirnos ciudadanos reales por primera vez en cinco decadentes décadas de ciudad secuestrada por un set de tétricos titiriteros.

Tengo las teclas calientes, lo sé. Así que mejor me callo.

Sólo advierto que os amo a todos y todas y ambos y ambas por igual. Que no dejaré de quererte aunque me des tu asalariada espalda de sindicalero juvenil. Que somos mejores que ellos, y tú lo sabes, no te hagas el o la de otra época. Que estamos vivos y se nos está yendo la vida sin habitarla. Que aburre y humilla tanta biografía fría que nos las están disolviendo en una retórica retro (y retorcida) que se fue de rosca desde el inicio.

Mua. Besitos para ti. Me gustas, ¿sabes? Me gustas y bien. Me encantas. Serás comunista, pero te quiero. Seré comemierda, pero te quiero. Estoy orgulloso de ser contemporáneo contigo o contiga o ambos o ambas.

Lind@, Genial, Bob@, Tuyo, siempre, Orlando Luis…

#MUA

Orlando Luis Pardo Lazo

What do the kisses of Communists taste like? Is despotism a clinical cause of halitosis? Does fidelity cause tartar build up? Is demagoguery a healthy source of sociopositive saliva? Is gingivitis a hygienic problem or perhaps a historical one?

Anyway, I’m going to tell you a story, my hetero-raggedy-readers.

Some ten years ago, one of the worst Cuban journalists (something hard to determine on the Island, given the predatory competition among the official guild), Guillermo Cabrera Álvarez, then afflicted by the childishness of the left, with his aggravating poetics of “The Dark Side of the Heart” (a kind of Benedettian uprising worthy of our dead poet Mario Benedetti) launched a full court press in the imprisoned Cuban press for a Kiss-in in the somewhat sinister shadow of the Plaza of the Revolution.

And off would go his typists with their halos of goblin-y readers even believing themselves free beings at least in a little news-paper (worse-paper) column in Juventud Rebelde (Rebel Youth (!)).

Ah, but 2004 (I think it was) was a time of imperialist war and the couldn’t-be-postponed danger of an Island invasion, as usual, and the political police their-very-own-selves had to surround and contain our naughty Guillermo Cabrera, to explain to him: we’re all among comrades here; and that such a spontaneous demonstration would be fine in cruel capitalism, to overthrow the exploitative establishment, but that in Cuba-of-forced-happiness it made no sense to show such affection in public, much less on Valentine’s Day, the Day of Love (that bourgeois remnant that should be displaced in favor of the Day of the Proletarian Wolf-Whistle, May 17th, for just one example).

And while you’re at it Guillermo (or may we call you Willy, you cunt), you aren’t new at this game, there could be provocations from the internal enemy, daddy, particularly from the independent journalists who weren’t already in prison since March 2003 (it’s just one more example).

The truth is that young committed Cubans were left with their lips in the air. Never knowing what hit them. They still don’t know. Cabrerapumpkin, Pumpkinalvarez (and all sorts of other untranslatable wordgames), the each go kiss in their own house, the sons of bitches. Or in fucking Caracas, but let them go slobber well away from the public space in my country.

Ah, but the truth is, what pulls a pair of divine lips more than a tank carrier from the war between MINFAR and MININT — the Army versus the Secret Police — so here we go again this afternoon of queer pride, sapphic, angelic, crude, whatever, beak-to-beak freely with devotion, with the anointing of knock-knock-who’s-there, open this Marxialistic wall of shit, man. Here we come to kiss whoever we like just looking at him, at her, or both, to laugh and hug in the first non-totalitarian territory of Cuba (the “Ramón Fonst” (fencer of great renown) Multipurposefullyhot Room, in front of the shabby National Bus Station, 5 pm), this time luckily without the tutelage of the faithful deceased Cabrera Álvarez, nor the spies of any press organ flattened by the martial boot of power.

Today, among the thousand and one little Geely make cars of the ascetic political police agents, among their Chinese linen shirts and their useless cellphones, ready for mid-kiss repression, under the June rains with tongues outstretched or sucked dry by the sub-socialist sun of today’s post-Revolution Cuba, today I swear that the call of the Rainbow Project will reach its climax after having circled the Cuban blogosphere in 80 hits.

Today we will be one for all: even anti-capitalists, if you ask these LGBT activists. Because even though they insist on ignoring it, even anti-capitalism in Cuba is irreverently counterrevolutionary, such that the gardens of mouth-to-mouth will be fodder for desire and tension, for panic and tolerance, for wanting to kill each other pour out all our venom (and some other lies, of course: lie to me again, my heaven, behold thy wickedness today makes me happy), to look at each other face to ass, with faith and with phalluses, without evasion and without anxiety, and also to flee a bit, and hopefully also to play, and to wipe away the tears of feeling ourselves to be true citizens for the first time in five decadent decades of a city kidnapped by a pathetically sad set of puppeteers.

I have smoking hot keys, I know. Better I should shut up.

Just to warn you that I love you all, male and female, and both equally. That I will not stop loving you even though you turn your back on my, your back employed by the youth union. We’re better than them, and you know it, and you don’t act like men and women from another era. We’re alive and we are living life without inhabiting it. How boring and humiliating such a cold biography that we are dissolving in a retro and warped rhetoric that was screwed up from the start.

Muah! Kisses for you. I like you, you know. I like you a lot. You delight me. You’re communist but I love you. You’ll be an asshole, but I love you. I’m proud to be your contemporary, to be here with you, him, her, both.

Lind@, Genial, Bob@, Yours, always, Orlando Luis…

OLPL en Poesía Sin Fin, Lunes 15N, 5am Hora de Cuba

LIVE #2 de Omni Zona Franca y Poesía Sin Fin.

24 horas de Lecturas y Arte en vivo por Artistas y Escritores de todo el mundo en Solidaridad con el Pueblo de Cuba.

24 hours of live readings by Writers and Artists from all over the world in support of the People of Cuba.

2 POESIA SIN FIN / ENDLESS POETRY Online #15NCuba